Adiós muñeca

 

Como la nube está en el cielo

y en forma de lluvia,

moja de nuevo mi mejilla.

 

Como el capullo se hace flor,

y la abeja en su polen,

convierte la magia en miel.

 

Como la hoja seca cae,

y alimenta el suelo para ser

sustento en el nuevo amanecer.

 

Así, preciosa muñeca,

en otra forma has convertido

esa energía que habitaba en ti.

 

Pues no puede extinguirse

de otra manera,

no puede marcharse de aquí,

de otra modo,

que  no sea,

 

creando de nuevo vida.