Tu olor

No sé cómo ocurrió

pero mis pupilas

se quedaron petrificadas

olvidadas en el intento

de mirar a otro lugar.

 

No sé cómo pude

dejarme atar de ese modo

yo, tan sólida,

¿cómo pasó?

 

Y es que... 

Tu olor

Sí, fue eso,

Tu olor

 

Como si el aroma

tuviera de repente

tentáculo imantado

que atrapa el epitelio olfativo

de mis nasales oquedades

dejando inactivo 

todo vínculo con el exterior

que difiera con eso, 

con tu olor. 

 

Y es que...

Tu olor.

Sí, fue eso, 

tu olor. 

 

Y aún a sabiendas de que el estado

gélido, estancado, entumecido

dañaría mis manos

si me acercaba a tocarte,

permanecí allí...

Mirándote,

Oliéndote...

 

Mientras me pedías a gritos

Que te dejara en libertad

Pues si te llevaba conmigo

Lo más valioso, 

tu olor,

moriría...

Y yo contigo.

 

Mañana volveré

a mirarte en tu rosal, 

sin tocarte...

 

Y es que es eso,

Tu olor,

Sí, es eso,

Tu olor.